El bicarbonato de sodio es un tipo de sal formada por iones de sodio y bicarbonato al que se le reconocen un gran número de aplicaciones prácticas en diferentes rubros. Como mencionamos, el bicarbonato de sodio es útil para la limpieza del auto tanto en el interior como en el exterior gracias a su capacidad desodorizante, abrasiva suave y neutralizadora de manchas.
Alfombras y tapicería, espolvorea una capa fina de bicarbonato sobre alfombras y asientos. Deja actuar durante 15 a 30 minutos para absorber olores. Aspira completamente el polvo. Para las manchas en asientos y tapetes, mezcla bicarbonato con un poco de agua hasta formar una pasta. Aplica sobre la mancha con un cepillo suave o esponja. Deja reposar unos minutos, frota suavemente y retira con un paño húmedo. Seca la zona con una toalla limpia.
Superficies plásticas (tablero, paneles de puertas), disuelve una cucharada de bicarbonato en un litro de agua. Humedece un paño limpio en la solución y limpia las superficies. Seca con otro paño seco para evitar residuos.
Para la carrocería, mezcla bicarbonato con agua (una cucharada por litro). Lava el auto con una esponja suave empleando la solución, prestando atención a insectos y suciedad adherida. No usar fuerza excesiva para evitar rayar la pintura. Enjuaga bien con agua limpia. Rines y llantas, haz una pasta con bicarbonato y agua. Aplica sobre los rines y llantas, frota con un cepillo o esponja y enjuaga.
El bicarbonato no sustituye a los productos especializados para abrillantar, proteger plásticos o remover suciedad muy adherida, pero es una alternativa segura y económica para limpieza general y eliminación de olores.
Con información de: La Nación









