El iPhone 17 Pro dio un salto significativo desde el bolsillo hasta el campo de juego, debutando oficialmente en una transmisión para Apple TV+ de la MLB durante el partido entre los Red Sox y los Tigres de Detroit. Este evento marcó un hito en la producción televisiva deportiva, demostrando que la tecnología móvil está lista para integrarse en entornos de broadcast profesional.

Lo más notable fue cómo cada iPhone envió una señal de video continua y sin interrupciones directamente al camión de producción. Esta fluidez fue posible gracias a la aplicación Blackmagic Camera, que permitió a los dispositivos acoplarse a los flujos de trabajo profesionales sin generar cortes ni fallos en la emisión.

Este despliegue no solo fue una demostración de capacidad técnica, sino que también subraya la visión de Apple sobre el iPhone como una poderosa herramienta de creación de contenido en vivo. La transmisión demostró que un smartphone puede ofrecer ángulos de toma con una calidad de imagen perfectamente apta para la televisión, eliminando la necesidad del peso, el volumen y, crucialmente, el alto costo asociado a las cámaras de broadcast tradicionales.

Si bien esta prueba de concepto ha sido un triunfo, el debate ahora se centra en si los dispositivos móviles se convertirán en un estándar en las producciones deportivas y la cobertura de eventos masivos, reemplazando o marginando a los equipos profesionales. Alternativamente, los iPhones podrían solidificarse como un complemento valioso, proporcionando ángulos dinámicos y alternativos que enriquezcan la cobertura principal sin desplazar a las cámaras tradicionales.

Con información de: Xataka

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