Forma ovalada, base achatada, consistencia blanda y una textura muy característica, un fruto altamente apreciado por las civilizaciones pasadas y que hoy día se encuentra fácilmente en mercados y tiendas. Los higos tienen su origen en los países del Oriente Próximo, desde donde fueron extendiéndose hacia otras zonas de oriente y occidente, incluido el Mediterráneo. A menudo se suelen consumir como aperitivo o bien a modo de fruta, después de las comidas.
No obstante, también hay diferentes formas en las que incluir este alimento, como puede ser una confitura de higo, las ensaladas con higos, como acompañamientos, o también en postres. Las recetas con higos para aprovechar que están de temporada representan una excelente oportunidad para beneficiarse de sus propiedades y su valor nutricional.
Los higos son una fuente de agua, aminoácidos esenciales, fibra y minerales, por ejemplo, el potasio, y vitaminas como la B6. Igualmente merece la pena destacar sus polifenoles, tal y como señala la nutricionista Laura Isabel Arranz, que menciona algunos de los beneficios de los higos. “Los polifenoles son el ‘suplemento’ más potente para vivir más, aunque muchos siguen buscando la longevidad en píldoras caras y tratamientos”, asegura Alexandre Olmos, médico.
Con información de: El Espectador









