El misterio que rodea a las pirámides de Egipto ha fascinado a historiadores, arqueólogos y turistas durante siglos. Su precisión arquitectónica y la magnitud de las piedras utilizadas han generado teorías que van desde la füerza humana hasta métodos más sofisticados y desconocidos. Un reciente estudio publicado en PLOS ONE plantea una hipótesis innovadora sobre cómo se erigieron estas estructuras.
Un grupo de científicos, liderado por Xavier Landreau del Instituto Paleotécnico de la Comisión de Energía Atómica y Energías Alternativas (CEA) de Francia, sugieren que los antiguos egipcios pudieron haber utilizado un sistema hidráulico para mover y elevar las piedras en la Pirámide escalonada de Djoser, en Saqqara, erigida en Egipto alrededor del 2630 a.C.
Este mecanismo, basado en la gestión de agua y sedimentos, podría haber permitido transportar bloques de varias toneladas con eficiencia, evitando el esfuerzo humano exclusivo que hasta ahora se creía necesario. El estudio indica que los egipcios podrían haber creado un sistema de elevación hidráulica interno, que operaba de manera similar a un vølcán: el agua sedimento-libre del foso seco habría sido usada para levantar los bloques desde el centro de la pirámide hacia los niveles superiores.
Según los cálculos de los especialistas, trasladar estas enormes piezas mediante rampas tradicionales habría requerido al menos 4000 obreros trabajando de forma continua, mientras que un sistema hidráulico de elevación habría reducido notablemente la dependencia de füerza humana.
Con información de: La Nación









