La industria turística global vive una transformación impulsada por las prioridades de las generaciones más jóvenes, particularmente los Millennials (nacidos entre 1981 y 1996) y la Generación Z (nacidos a partir de 1997). A diferencia de generaciones anteriores, para quienes vacacionar implicaba ir a la playa o relajarse en un resort, los centennials y millennials viajan por una razón diferente: el turismo busca vivir experiencias emocionantes, únicas y memorables.
De acuerdo con el estudio The Era of Experiential Travel de Statista, el 83% de los centennials y el 77% de los millennials afirman que están más dispuestos a viajar si hay un evento cultural, concierto o competencia deportiva como motivo central. Este dato revela un cambio profundo en la forma en la que estas generaciones entienden el viaje: ya no se trata del lugar, sino de lo que ocurre en él.
Asistir a un evento musical o deportivo se ha convertido en un acto aspiracional. Para los jóvenes, ver en vivo a su artista favorito o estar presente en un partido internacional es mucho más que entretenimiento, es una vivencia digna de documentarse, celebrarse y compartirse en redes sociales.
Algunos factores que explican esta tendencia: Conectividad emocional, FOMO (miedo a quedarse fuera), estos eventos se convierten en momentos culturales que definen generaciones. Redes sociales: plataformas como Instagram o TikTok convierten cada momento vivido en contenido que refuerza identidad, estilo de vida y pertenencia.
Los datos que respaldan esta nueva forma de viajar, el informe de Statista señala que el turismo experiencial entendido como aquel que gira en torno a actividades y emociones, no solo a hospedaje o traslado, superará los 1.1 billones de dólares en 2024. Dentro de ese mercado, las experiencias pagadas y estructuradas (como conciertos, tours, atracciones y eventos) aportan entre 250 y 310 mil millones de dólares.
Con información de: AS









