Ingresar en corporaciones como Google, Apple o Meta solía ser la cúspide de la ambición profesional en el sector tecnológico, sin embargo, las nuevas generaciones de talentos ya no se entusiasman con estas empresas. Hoy, priorizan firmemente la estabilidad laboral y un propósito claro por encima del prestigio tradicional.

Este cambio es evidente en los rankings de empleadores preferidos, donde los gigantes tecnológicos han caído drásticamente. Según la National Society of High School Scholars (NSHSS), Google ha pasado del primer puesto en 2015 al séptimo, mientras que empresas como Spotify se han desplomado hasta la posición 26. En su lugar, hospitales e instituciones científicas lideran ahora las preferencias.

Esta caída en la empleabilidad refleja una nueva realidad donde la seguridad laboral gana terreno frente al otrora codiciado «sueño de Silicon Valley». El sector tecnológico, que inicialmente prometía oportunidades ilimitadas, es ahora percibido por muchos jóvenes como una amenaza para sus futuros empleos. Las mismas empresas que impulsan la Inteligencia Artificial (IA) son las que protagonizan despidos masivos.

Una encuesta de Network Trends revela que un contundente 76% de los jóvenes antepone la estabilidad laboral al salario. El dinero ha dejado de ser el principal motivador, siendo reemplazado por la preferencia por empleos con un propósito social claro y un impacto tangible. La concepción del éxito ha evolucionado radicalmente, buscando un equilibrio que estas corporaciones ya no garantizan.

Con información de: Medios Internacionales
Foto: Pixabay

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