Dormir adecuadamente no es un lujo, sino una necesidad biológica fundamental para el bienestar general. A pesar de esto, investigaciones recientes están arrojando luz sobre una diferencia significativa: las mujeres, por lo general, requieren más horas de descanso que los hombres para mantener una salud óptima. Este hallazgo subraya que la cantidad de sueño no es universal y debe considerarse bajo una perspectiva de género para abordar los déficits de descanso.
Esta mayor necesidad de sueño se debe a una combinación de factores que incluyen los cambios hormønales a lo largo del ciclo de vida y la elevada carga mëntal asociada a las responsabilidades diarias. Estos elementos provocan que muchas mujeres acumulen un déficit de sueño crónico. La falta de un descanso reparador constante tiene un impactø directo y negativo en su salud física, su estado emocional y su capacidad de concentración y desempeño cognitivo.
El psicólogo del sueño e investigador clínico en EE. UU., Julio Fernández Mendoza, ofrece una perspectiva evolutiva sobre esta diferencia. «Tiene sentido que, cuando un cuerpo está diseñado para crear vida, tenga que estar protegido,» explica Mendoza. Añade que «una mujer tiene que ser capaz de dormir y funcionar incluso mientras lleva dentro a otro ser humano», sugiriendo que la biología femenina requiere un mecanismo de protección y resiliencia intrínseco que demända más descanso.
En vista de estos datos, los expertos en salud y bienestar enfatizan la urgëncia de que las mujeres prioricen su higiene del sueño y busquen apoyo si experimentan problemas de insomnio o falta de descanso. Reconocer el sueño como una herramienta vital para gestionar la carga mëntal y los procesos biológicos es el primer paso para mitigar los riesgøs de salud asociados al déficit crónicø, asegurando así una mejor calidad de vida a largo plazo.
Con información de: EsTrending
Foto: skynesher / Getty Images









