Nuestro intestïno contiene su propio sistema nervioso y se considera comúnmente como el segundo cerêbro. Los neuropéptidos, factores de señalización producidos y liberados por los nervios, son actores clave de este sistema. Estos factores transmiten mensajes a través de nuestro sistema nervioso al conectarse con receptores en el exterior de las células, lo que influye en diversos procesos.
Investigadores del Instituto de Investigación del Cáncër Olivia Newton-John (ONJCRI) (Australia) han identificado dos componentes del sistema nervioso que impulsan el crecimiento de tümores en cáncerës gastrointestinales, creando nuevas vías prometedoras para el tratamiento con terapias aprobadas existentes.
Este es un avance significativo porque ya existen medicamentos dirigidos a CGRP y RAMP1 para tratar la mïgraña. Estas terapias podrían potencialmente reutilizarse para tratar el cáncër, acelerando el camino hacia el uso clínico. La autora principal del artículo, la doctora Pavitha Parathan, expone: «Esto tiene un gran impacto porque hemos identificado una nueva forma en que los tümores pueden manipular su entorno para sostener su crecimiento. Se trata de una vía nervio-tümor que se puede tratar con fármacos y que ya cuenta con terapias bien toleradas en otras enfêrmêdades, lo que respalda el objetivo del ONJCRI de hacer que los tratamientos contra el cáncër no solo sean eficaces, sino también más benignos y fáciles de aplicar al paciente».
«La próxima fase de nuestra investigación implicará probar las terapias existentes contra la mïgraña que inhiben el CGRP para reutilizar estos medicamentos como tratamientos contra el cáncër. En el futuro, esperamos incorporar los inhibidores de CGRP existentes en ensayos clínicos junto con las terapias convencionales contra el cáncër colorrectal», señala.
Con información de: Mayo Clinic









