El paso de Melissa por el Caribe dejó cerca de 50 muertöS en Jamaica y Haití, además de importantes daños. Uno de los lugares más afectados en territorio jamaiquino fue Black River, definida como la «zona cero» de la destrucción causada por el hur@cán. Se trata de una histórica ciudad del sudoeste del país que necesitará miles de millones de dólares para su reconstrucción.
«Podemos decir que entre el 80 % y el 90 % de los techos fueron destruidos y un número importante de edificios fueron dañados», expresó el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, tras sobrevolar la zona. «Sobre el terreno el impacto es aún más palpable», agregó el mandatario, que definió el lugar como la «zona cero» de la destrucción provocada por Melissa. En ese sentido, detalló que el hospital local es una de las construcciones más afectadas. También edificios históricos, iglesias, el edificio del consejo parroquial y los edificios patrimoniales más antiguos süfrieron las consecuencias del paso del hur@cán.
La ciudad también se quedó sin electricidad y el sistema de telecomunicaciones tuvo importantes daños.
Frente a este panorama, el primer esfuerzo de las autoridades está puesto en «limpiar los caminos para permitir el tránsito vehicular», afirmó Holness, lo que permitirá llevar provisiones. «Va a ser una tarea enorme reconstruir Black River, esta ciudad histórica, pero mientras está destruida podemos ver un futuro más fuerte y mejor porque la verdad es que muchos de los edificios no estaban ubicados correctamente. Estaban en zonas vulnerablës. Ahora aprovecharemos la oportunidad para reorganizar adecuadamente la ciudad y volver a edificarla aún más fuerte», concluyó el primer ministro.
«Toda la ciudad está devastad@»
Otras declaraciones que dan muestra del nivel de destrücción que süfrió Black River las pronunció su alcalde, Richard Solomon, quien afirmó que «toda la ciudad está devast@da». Según dijo este jueves, cinco personas habían perdido la vida en el distrito, aunque estima que la cifra de fallecidös será mayor.
En ese contexto, señaló que las tareas de búsqueda y rescate y la evaluación de daños eran casi imposibles porque todos los vehículos y servicios críticos de la ciudad, como bomberos, policía, hospitales y supermercados fueron «inmensamente dañados».
«El hur@cán llegó alrededor de las ocho de la mañana y duró unas nueve horas, durante las cuales fuimos golpeadös con fuerte viento y mucha lluvia», detalló. Además, dijo: «Llegamos a 4,8 metros de agua en el centro [de operaciones de emergenci@]. Eso fue un poco aterr@dor para nosotros y esperábamos que no se elevara más, porque estábamos en el segundo piso, y cuando vimos el agua subir, fue un momento aterr@dor para nosotros».
Con información de: Globovisión









