En una reciente entrevista, el actor británico-estadounidense Christian Bale declaró que la película que consideraría mostrar a sus hijos no pertenece a su propia filmografía sino a la obra animada del estudio Studio Ghibli: El castillo ambulante, dirigida por Hayao Miyazaki.
Bale calificó el filme como una “obra maestra”, destacando su riqueza visual, su mezcla de fantasía y valores universales, y su capacidad para generar reflexión en públicos jóvenes. En la entrevista explicó que, al enfrentarse a la pregunta de qué película recomendaría a los niños, esta cinta le pareció la más adecuada por su contenido y mensaje.
El castillo ambulante, estrenada en 2004, narra la historia de Sophie, una joven que es maldecida y se transforma en una anciana; en su desesperada búsqueda por romper la maldición se cruza con Howl, un hechicero dueño de un castillo que se desplaza por el aire. La película combina aventura, magia, crítica contra la guerra y reflexiones sobre la edad, el amor y la libertad.
Además, Bale ya había prestado su voz para la versión en inglés del personaje de Howl, lo que añadió una dimensión personal a su conexión con la obra.
La recomendación del actor subraya la importancia que concede a la animación como herramienta cultural y educativa. Al sugerir esta película para las nuevas generaciones, Bale abre el debate acerca de las obras cinematográficas que, más allá del entretenimiento, pueden transmitir valores y estimular la imaginación.
Con información de: Fotogramas









