El proceso para obtener la ciudadanía española se ha simplificado significativamente para los ciudadanos provenientes de países iberoamericanos, además de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal. Esta medida establece que los nacionales de estos países amigos pueden presentar su solicitud de nacionalidad por residencia tras haber vivido legalmente en España durante un período reducido de tan solo dos años.
Esta normativa especial busca reconocer y facilitar la integración de comunidades con lazos históricos y culturales profundos con el país, la lista de naciones hispanas que pueden optar por esto incluyen a: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico.
Este plazo reducido supone una gran ventaja frente a los requisitos generales, que en muchos otros casos exigen una residencia legal y continuada de diez años. Para ser elegible bajo esta condición especial, es imprescindible que el solicitante haya mantenido su residencia en España de forma legal y continua durante esos 24 meses.
Es importante destacar que la continuidad de la residencia se evalúa estrictamente, permitiendo ausencias del territorio español por un periodo que no exceda los tres (3) meses de forma consecutiva. Además de cumplir con el plazo mínimo de residencia legal, los aspirantes a la nacionalidad deben demostrar un conocimiento suficiente de la cultura y la sociedad españolas, así como de su marco constitucional.
Esto se verifica a través de la aprobación de un examen de conocimientos, conocido como CCSE (Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de España). Esta política migratoria y de nacionalidad subraya el compromiso de España con sus vínculos internacionales, especialmente con Iberoamérica.
Con información de: Pronto España
Foto: FERNANDO BIZERRA JR. / EFE









