El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este jueves 6 de noviembre, un ambicioso fondo de inversiones destinado a la protección de los bosques tropicales del mundo, incluyendo la vital Amazonía. El anuncio se realizó durante la cumbre de líderes en Belém, preparatoria para la COP30. Este vehículo financiero aspira a movilizar 25.000 millones de dólares por parte de los gobiernos y 100.000 millones adicionales de inversores privados.
Tras su lanzamiento oficial, el nuevo fondo logró inmediatamente asegurar promesas de inversión por un total de 5.500 millones de dólares. Noruega se posicionó como el principal inversor inicial con un aporte de 3.000 millones, triplicando la contribución inicial de Brasil, aunque su apoyo está sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones. Por su parte, Francia anunció un aporte condicional de 500 millones, Indonesia reiteró su promesa de 1.000 millones y Portugal se sumó con 1 millón.
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, enfatizó que es vital frenar la deforestación para reducir los impäctos del cambio climático. Støre reconoció el papel crucial de países como Brasil e Indonesia, pero advirtió que los esfuerzos actuales son insuficientes para alcanzar la meta global de detener la deforestación para 2030, y que es necesario hacer más juntos.
La ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, confirmó que las promesas de inversión de 5.500 millones de dólares en el día de lanzamiento ya representan la mitad de la meta esperada para el primer año de operaciones del fondo. Brasil mantiene la expectativa de recaudar la meta gubernamental de 25.000 millones en los próximos dos años.
Con información de: EFE
Foto: Eraldo Peres/AP Photo/picture alliance









