La NASA se vio obligada a cancelar el lanzamiento de su misión Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers (Escapade) este domingo desde Florida debido a las condiciones meteorológicas adversas. La misión, compuesta por dos satélites gemelos, tiene como objetivo fundamental estudiar la interacción entre el viento solar y el campo magnético de Marte, un factor crucial para comprender la evolución de la atmósfera del planeta rojo.
La cancelación, notificada por la compañía aeroespacial Blue Origin, se produjo a pocos minutos del despegue. Cuando faltaban menos de cinco minutos para el lanzamiento del imponente cohete New Glenn, de 98 metros de altura, comenzó una llovizna. La directora de lanzamiento, Megan Lewis, detuvo el conteo para evaluar la situación, pero la persistencia de nubes cúmulos llevó a la decisión final de suspender la operación.
Blue Origin, empresa a cargo del lanzamiento del cohete New Glenn, anunció a través de sus redes sociales que la cancelación se debió específicamente a la «presencia de nubes cúmulos», una condición que incumple los estrictos protocolos de seguridad para este tipo de misiones. La compañía indicó que ya se encuentra evaluando las posibilidades para un nuevo intento de lanzamiento basándose en la previsión meteorológica, buscando la próxima ventana de oportunidad para el despegue.
A pesar del contratiempo, el viaje de los satélites Blue y Gold a Marte sigue en pie, con una llegada prevista para 2027. Una vez en órbita marciana, los satélites serán operados desde el centro de control de misiones de la Universidad de California, en Berkeley (UC Berkeley), que lidera este proyecto. Esta misión continuará la larga tradición de la NASA de estudiar Marte, iniciada con el proyecto Mariner en 1964.
Con información de: EFE
Foto: EFE/Cristóbal Herrera









