En 2012, Sam Sung, un empleado de Apple Store en Vancouver, saltó inesperadamente a la fama mundial, no por un logro técnico o de ventas, sino por una curiosa coincidencia fonética. Su nombre, que se pronunciaba exactamente igual que el de la principal compañía rival de Apple, Samsung, se convirtió en una sensación viral después de que su tarjeta de presentación se difundiera ampliamente en internet.

Foto: Sam Struan

Tras años de ser involuntariamente el centro de un chiste recurrente y asociado a la intensa rivalidad entre las gigantes tecnológicas, Sam Sung tomó la decisión de dar un giro a su vida personal y profesional. Para desvincularse por completo de la broma viral que lo había definido, el empleado optó por cambiar legalmente su nombre a Sam Struan. Este paso marcó el final de una era de fama accidental, permitiéndole retomar el anonimato y la tranquilidad lejos del ojo público.

Foto: Sam Struan

Antes de formalizar su cambio de nombre, Struan decidió capitalizar su peculiar historia por una noble causa. Puso en subasta el último vestigio de su identidad viral, su credencial de empleado de Apple, con el infame nombre de «Sam Sung» visible. El artículo, cargado de valor anecdótico en la historia reciente de internet, atrajo considerable atención de coleccionistas y curiosos por igual, culminando en una exitosa venta.

Foto: Sam Struan

La totalidad de los ingresos obtenidos de la venta de su tarjeta de presentación fueron destinados a una organización benéfica, transformando una anécdota de internet en un impäcto positivo en la vida real.

Con información de: QPasa
Foto: Sam Struan

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