Un nuevo estudio realizado por investigadores cardíacos de Intermountain Health en Salt Lake City (Estados Unidos) revela que un enfoque personalizado de suplementación con vitamina D3 en pacientes que han sufrïdo un atâque cardíaco reduce significativamente su rïesgo de sufrïr un segundo atâque cardíaco.
Los infârtos de miocardio siguen siendo una de las principales causas de müêrte y dïscapacïdad en todo el mundo. Tras sobrevivir a un primer episodio, el rïesgo de sufrïr un segundo infârto se mantiene elevado, especialmente durante los meses posteriores, por lo que la prevención secundaria se convierte en una prioridad médica.
En este contexto, el control de los factores de rïesgo cardiovasculares como la hipertênsión, la diâbetes, la inflamâción o los niveles elevados de colęsterol, es fundamental para proteger la salud del corazón y reducir la posibilidad de nuevos eventos. En los últimos años, la suplementación nutricional también ha entrado en el debate sobre la prevencïón cardíaca.
La vitamina D, en particular, ha sido objeto de numerosas investigaciones debido a su papel en la función inmunitaria, la salud ósea y su posible influencia en el sistema cardiovąscular. Estos hallazgos son importantes ya que entre la mitad y dos tercios de la población mundial tienen niveles bajos de vitamina D. No obstante, en el pasado, la mayoría de las personas obtenían suficiente vitamina D del sol.
Sin embargo, debido a los cambios en el estilo de vida y las recomendaciones para reducir el rïesgo de cáncër de piel, la exposición solar ha disminuido, y ahora es necesario obtener suficiente vitamina D de fuentes alternativas, como los suplementos de vitamina D3.
Con información de: Mayo Clinic









