El sentido del tacto es considerado tradicionalmente como uno limitado a la interacción directa con objetos. Sin embargo, una innovadora investigación de científicos de la Universidad Queen Mary de Londres, sugiere que los humanos poseen una forma de tacto remoto inesperada. Inspirados por el mecanismo de detección de alimento que usan ciertas aves playeras en la arena húmeda, los investigadores se propusieron descubrir si las personas pueden percibir la presencia de un objeto sin que haya contacto físico.
El estudio consistió en un total de 216 ensayos en los que 12 voluntarios introdujeron un dedo en cajas con arena seca para detectar cubos de plástico ocultos. Los participantes lograron percibir los objetos enterrados sin tocarlos en 79 ocasiones, lo que representa una precisión de detección del 70,7 % a una distancia promedio de 6,9 cm del objeto.
Estos resultados son consistentes con los modelos teóricos de la física de interacción de partículas en medios granulares, que definían el umbral de detección de señales táctiles a 7 cm. La profesora Elisabetta Versace afirmó que es la primera vez que se estudia el tacto remoto en humanos, lo que «cambia nuestra concepción del mundo perceptivo».
Para evaluar la sensibilidad humana en contraste con la tecnología, el equipo replicó el experimento con un brazo robótico UR5 equipado con sensores. Aunque el robot, entrenado con un algoritmo de memoria a corto y largo plazo (LSTM), detectó objetos a distancias ligeramente mayores, su precisión general fue significativamente inferior, alcanzando solo un 40 % debido a la alta tasa de falsos positivos.
Con información de: EFE
Foto: Freepick









