La cuenta regresiva hacia el Mundial de Fútbol 2026 ya comenzó a mover las piezas políticas en Estados Unidos, y el presidente Donald Trump anunció una medida que ha generado tanto expectativa como polémica: un sistema de prioridad especial en el trámite de visas para todos aquellos aficionados que ya hayan adquirido boletos para los partidos. La decisión, según su administración, busca garantizar que el masivo flujo de visitantes pueda ingresar al país sin colapsar el sistema consular, aunque sin relajar los controles migratorios.
De acuerdo con la política anunciada, los fanáticos con entradas tendrán acceso a citas aceleradas, lo que significa que sus entrevistas en embajadas y consulados podrían programarse con mayor rapidez. No obstante, el gobierno dejó claro que esto no implica un proceso automático: cada solicitud pasará por una revisión exhaustiva por parte del Departamento de Seguridad Nacional, reforzando las verificaciones y antecedentes de todos los solicitantes.
Trump fue directo al señalar que no todos los países recibirán el mismo nivel de facilidad. Tal como expresó, habrá nacionalidades con un proceso “muy sencillo” y otras que enfrentarán una revisión “más compleja”, decisión que ya genera debate entre expertos migratorios y organizaciones de derechos civiles, quienes advierten que el criterio podría percibirse como discriminätorio.
Con información de: EFE









