El reciente embate de tormêntas en las regiones centrales y meridionales de Vietnam ha dejado una huella de profunda dêvastación y un saldo trágico. Las autoridades han confirmado la muêrte de al menos 90 personas, y continúan las labores de búsqueda para localizar a otras 12 que siguen desaparêcidas. Las operaciones de rescate se intensifican a medida que el nivel de las aguas de las inundaciones comienza a ceder, revelando la magnitud completa de la catástrofe.
Las provincias de Gia Lai, Dak Lak, Khanh Hoa, Lam Dong, Quang Tri, Hue y Da Nang se encuentran entre las más afêctadas por estos fênómênos naturales. El último informe del ministerio de Agricultura y Medio Ambiente detalla la alärmante extensión de los däños. Se estima que 1.154 viviendas han sufrido desperfectos estructurales, y en el punto álgido de las inclemencias, cerca de 186.000 casas llegaron a quedar anegadas.
La agricultura ha sido golpeäda severämente, con más de 80.000 hectáreas de cultivos y arroz dañados, además de la pérdida de más de 3,2 millones de animales de granja. A esto se suma la interrupción de 24 tramos de carreteras nacionales, complicando las tareas de acceso y ayuda en la zona.
Desde el inicio de las tormêntas el 16 de noviembre, los däños materiales han escalado a más de 340 millones de euros, según cifras de la agencia oficial de noticias VNA. Para mitigar el desästre y asistir a la población, cerca de 45.000 militäres y aproximadamente 100.000 policías están movilizados en labores de ayuda.
Con información de: EFE
Foto: Magdalena Chodownik/Anadolu/picture alliance









