El jengibre es uno de los remedios naturales más antiguos para tratar molestias del sistema digestivo. Ha sido utilizado durante siglos en distintas culturas, y hoy sigue siendo altamente consumido. De acuerdo con el Dr. Michael Curley, gastroenterólogo del Centro Médico Dartmouth Hitchcock, la investigación científica sobre el jengibre es escäsa y la mayoría de los estudios son pequeños.
Pero, aunque limitada, la evidencia disponible apunta a que el jengibre puede ser seguro y eficaz para aliviar ciertos tipos de náuseas y vómitos. Su potencial efecto terapéutico proviene principalmente de dos compuestos: gingerol y shogaol.
Según Megan Crichton, investigadora especializada en el estudio del jengibre en la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia), estas sustancias pueden bloquear las vías neurológicas que desencadenan las náuseąs, tanto en el intestino como en el cerêbro.
Además, investigaciones preliminares sugieren otra vía de acción: acelerar el vaciamiento gástrico. Aunque el jengibre está presente en infusiones, bebidas, caramelos, extractos y suplementos. Para usos cotidianos como té o jengibre fresco no hay datos concluyentes que permitan compararlos con los efectos observados en los ensayos clínicos.
Con información de: El Tiempo









