El universo de los grandes certámenes internacionales volvió a quedar en el centro de la atención mediática luego de que un tribunal de Bangkok emitiera una orden de arresto contra Anne Jakrajutatip, empresaria tailandesa, figura pública y copropietaria de la organización Miss Universe. La medida responde a un proceso legal vinculado a obligaciones financieras de JKN Global Group, corporación que adquirió la franquicia en 2022 y que actualmente atraviesa una crisïs económica.

De acuerdo con medios judiciales asiáticos, la orden se produce tras el supuesto incumplimiento de pagos asociados a bonos corporativos emitidos por la empresa, lo que derivó en acciones legales impulsadas por acreedores. Hasta ahora, la representación de Jakrajutatip no ha ofrecido declaraciones formales, aunque fuentes cercanas aseguran que la ejecutiva buscará responder al requerimiento mediante sus abogados para evitar detención.

El caso ha despertado preocupación en distintas franquicias nacionales, que observan con cautela el impacto que este episodio podría tener en la estructura administrativa del concurso, especialmente luego de retrasos, reorganizaciones internas y dificultades en licencias internacionales registradas durante 2024 y 2025. Expertos del sector señalan que cualquier eventual restrïcción judicial podría acelerar cambios en la dirección o incluso abrir la puerta a nuevos inversionistas.

Mientras tanto, la organización Miss Universe mantiene silencio público y no ha emitido comunicados respecto a la situación de su copropietaria, aunque fuentes del entorno de producción afirman que las actividades programadas siguen en marcha. La evolución del proceso legal determinará si la medida queda sin efecto o si escala a una etapa que redefina el liderazgo del que históricamente ha sido considerado el certamen de belleza más influyente del planeta.

Con información de: Ronda

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