El presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, informó el lunes a los supervivientes de las devâstadoras inundâciones de la semana pasada que la ayuda estaba llegando a quienes la necesitaban, mientras los gobiernos asiáticos intensificaban sus respuestas ante un desâstre que ha dejado más de 1.000 muêrtôs en tres países.

Cientos de personas más se encuentran desaparecïdas tras las inundâciones y desliząmientos de tierra de la última semana, que causaron la müêrte muerte de al menos 502 personas en Indonesia, 334 en Sri Lanka y 170 en Tailandia, según informaron las autoridades. El Presidente indonesio se comprometió a reconstruir la infraestructura durante su visita a las zonas afêctadas por las inundâciones y desliząmientos de tierra en la isla de Sumatra, que dejaron a miles de personas sin hogar y 508 desaparecïdas hasta el lunes.

Algunas zonas de Indonesia permanecieron inaccesibles el lunes después de que el desâstre dañara carreteras e interrumpiera las líneas de comunicación. Los residentes de las zonas afêctadas dependían de la entrega de suministros por avión. Las inundâciones desplazaron a 290.700 personas en las provincias de Sumatra del Norte, Sumatra Occidental y Aceh, según informó la Agencia Nacional de Gestión de Desâstres.
La mejora del tiempo durante el fin de semana ayudó a los equipos de rescąte de la isla indonesia de Sumatra a recuperar más cadáverës mientras se esforzaban por llegar a varias zonas afêctadas por corrimiëñntos de tierras e inundâciones repentinas que dejaron cientos de muêrtôs y decenas de desaparecïdos.

Las autoridades de Sri Lanka informaron el lunes que los equipos de rescate siguen buscando a 370 personas desaparecïdas. Casi 148.000 personas se encuentran alojadas en refugïos temporales tras sufrïr las azotądas lluvias de la última semana, que inündaron viviendas, campos y carreteras y provocaron desliząmientos de tierra, principalmente en la región montañosa central, donde se cultiva té.
Con información de: AP









