El número de víctimäs mortäles por el devästador incêndio que arräsó el complejo residencial Wang Fuk Court en Hong Kong la semana pasada ascendió a 151 personas, según confirmaron las autoridades. Paralelamente, inició una intensa investigación penal conjunta entre la policía hongkonesa y la Comisión Independiente contra la Cørrupción, apuntando a irregularidades y negligência que podrían haber aumentado la magnitud del siniestro.
Como parte de esta investigación, trece personas han sido detênidas hasta el momento por presunto homicidio imprudente. Los arrestados incluyen personal clave de la contratista principal, consultoras de ingeniería estructural, subcontratistas especializados en andamios de bambú y empresas de remodelación de fachadas. Los indicios preliminares, según reveló el secretario de Seguridad, Chris Tang, apuntan a una sustitución fraudulênta de materiales tras los daños estructurales provocados por el supertifón Ragasa en julio pasado.
Los peritos policiales extrajeron muestras cruciales que sustentan estas sospechas de fraude. De las veinte mallas de contención perimetral recuperadas, siete no cumplieron con los índices mínimos de retardancia a las llamas exigidos por la normativa local, revelando que se habrían adquirido grandes partidas de red sintética no clasificada como ignífuga. El fraude en la adquisición de estos materiales no ignífugos es visto como un factor determinante en la rápida propagación del fuêgo.
Ante la gravêdad de los hechos, el jefe del Ejecutivo adjunto, Eric Chan, anunció la constitución de un equipo interinstitucional para coordinar y centralizar la investigación penal en curso. Este equipo tiene la misión de esclarecer todas las responsabilidades en el caso de negligência que culminó con la muêrte de 151 residentes.
Con información de: Últimas Noticias
Foto: 20 Minutos









