El gobierno chino avanzará en la modernización de sus controles fronterizos mediante la puesta en servicio de un contingente de robots humanoides de la empresa UBTech Robotics. El modelo elegido, Walker S2, será destinado a patrullar cruces fronterizos, guiar viajeros, manejar logística y apoyar en tareas de inspección, gracias a un contrato de 37 millones de dólares firmado recientemente.
Walker S2 destaca por su capacidad técnica avanzada: mide aproximadamente 1,76 m de altura, tiene un cuerpo altamente articulado y cuenta con manos con múltiples grados de libertad, lo que le permite realizar manipulaciones complejas. Además, puede reemplazar su propia batería de forma autónoma, asegurando una operación continua sin necesidad de intervención humana.
El despliegue comenzará en la región fronteriza de Fangchenggang, en la provincia de Guangxi, cerca de Vietnam. Esta zona se caracteriza por un alto tránsito de personas, comercio y transporte, por lo que los nuevos robots asumirán tareas de control migratorio, orientación de pasajeros, labores logísticas e inspección en instalaciones industriales.
Este movimiento representa un paso más en la estrategia de China por integrar la inteligencia artificial y la robótica avanzada en servicios públicos y seguridad estatal. Al destinar robots a funciones críticas en la frontera, las autoridades buscan mayor eficiencia, automatización y reducción de riesgos, aunque la iniciativa también ha generado debate sobre el reemplazo de empleos humanos y las implicaciones éticas del uso de humanoides en áreas sensibles.
Con información de: El Clarín









