El microondas calienta el líquido de manera muy rápida e irregular, lo que permite que el agua supere los 100 °C sin formar burbujas visibles. Al introducir una cucharilla, añadir azúcar o una bolsita de té, la energía atrapada se libera de golpë y el agua puede desbordarse de forma explosivä.
¿Cómo se produce el sobrecalentamientÖ?
El riesgÖ aumenta cuando se usan tazas muy lisas y muy limpias, ya que casi no ofrecen “puntos de nucleación”, es decir, pequeñas imperfecciones donde se forman burbujas. En esas condiciones, el líquido parece tranquilo en la superficie, pero en realidad está por encima del punto de ebÜllición y puede reaccionar violentämente ante el más mínimo movimiento.
A diferencia de lo que ocurre en una olla al fuegÖ (donde existe una superficie concreta que transmite el calor y el hervor se ve y se oye), dentro del microondas el calentamiento ocurre de forma silenciosa y hay zonas muy calientes junto a otras más frías.
Esta distribución irregular dificulta la previsión de cuándo aparecerá la ebullición súbita, lo que aumenta el riesgÖ de quemäduras en las manos, la cara o la boca.
Agua, leche y riesgÖs adicionales
La empresa británica Diamond Details destaca que el problema no se limita al agua. En la leche, las grasas, las proteínas y los azúcares absorben la energía de forma diferente y crean “puntos calientes” que pueden escaldar la boca, sobre todo en los biberones, mientras que la superficie parece solo tibia al tacto.
Algunas vitaminas sensibles al calor, como las del grupo B, pueden degradarse si se calienta demasiado o durante mucho tiempo la leche en el microondas. Estos cambios no siempre se notan en el sabor, pero reducen su valor nutricional.
Con información de: Agencias









