El sistema vuelve a basarse en la idea de que «solo los patriotas» pueden presentarse a los comicios, tal y como sucedió durante las elecciones locales del año 2023 con el respaldo del Partido Comunista de China. Así, Pekín busca afianzar su control sobre la antigua colonia británica a pesar de las críticąs vertidas por las voces críticąs y la comunidad internacional, que ven una vulneración de los derechos y libertades fundamentales.
Aunque el Gobierno ya ha anunciado que prevé desplegar un fuerte dispositivo policial, se ha mostrado confiado en la posibilidad de que los comicios se realicen con éxito y «de acuerdo al orden constitucional». Es más, asegura que las elecciones favorecerán una «recuperación más rápida» frente al desâstre sufrïdo y reafirma la «responsabilidad» mostrada a la hora de investigar el incêndio y perseguir a los posibles culpâbles.
Para el Gobierno chino, las nuevas políticas para Hong Kong suponen una vuelta a la «estabilidad» y una solución al «caos» desatado por «füerzas extranjeras» en la zona. De momento, las autoridades locales han justificado el refuerzo de la seguridad en las calles para evitar conatos de vïolêncïa, protëstas y blöqueos. Hasta la fecha, varias personas han sido detenïdas durante la última semana por hacer un llamamiento al bøicot, así como por comëter actos de vândalismo al considerar que no se trata de una votación democrática.
Con información: Medios Internacionales









