Especialistas en salud del sueño advierten que no es posible recuperar literalmente horas de sueño “perdidas”, y que la mejor forma de combyatir el insomnio consiste en establecer rutinas y hábitos que mejoren la calidad del descanso, de acuerdo con investigaciones citadas por Harvard Health y publicadas en medios de salud.

El sueño está regulado por el ritmo circadiano, un reloj biológico interno que sincroniza períodos de sueño y vigilia en respuesta a señales como la luz natural, la temperatura y los hábitos cotidianos. Incluso interrupciones aparentemente breves por cambio de horario, jet lag o alteraciones de rutina pueden afectâr la calidad del sueño y la energía diurna.

Los especialistas recomiendan rutinas diarias consistentes para volver a equilibrar el ciclo de sueño, priorizando la exposición a la luz solar en las primeras horas del día y evitando actividades que estimulen el cerebro inmediatamente al despertar. También se sugiere mantener horarios fijos para acostarse y levantarse, incluidos los fines de semana, y crear un ambiente propicio para descansar por la noche oscuro, fresco y sin pantallas brillantes.

Además de los hábitos de rutina, las recomendaciones incluyen limitar las siestas a menos de 30 minutos, evitar cenas pesadas, alcohol y cafeína antes de dormir, y usar la tecnología como aliada con moderación por ejemplo, con luces suaves o meditaciones guiadas que favorezcan la relajación. La constancia en estos hábitos suele ser más determinante para la calidad del sueño que la cantidad de horas dormidas en una sola noche.

Los especialistas subrayan que el enfoque principal contra el insomnio es la regularidad en los hábitos cotidianos y la atención al propio ritmo biológico, en lugar de intentar “compensar” el sueño perdido. Esta perspectiva busca promover un descanso más saludable y sostenible a largo plazo, respaldado por evidencia científica.

Con información de: Vanitatis

¿Qué opinas de esto?