Japón marca el final de una etapa histórica en sus esfuerzos de preservación de la fauna silvestre con la devolución de Xiao Xiao y Lei Lei, los dos últimos pandas gigantes que permanecían en el archipiélago. El traslado de los famosos gemelos hacia China se lleva a cabo en cumplimiento de los acuerdos bilaterales establecidos entre ambas naciones, los cuales estipulan que los ejemplares nacidos en el extranjero deben ser repatriados para integrarse en programas de reproducción y conservación en su hábitat de origen.
Nacidos en el emblemático zoológico de Ueno, en Tokio, durante el año 2021, Xiao Xiao y Lei Lei se convirtieron rápidamente en un símbolo de esperanza y un fenómeno mediático en el país. Su partida no solo representa un adiós a dos de los animales más queridos por el público japonés, sino que también señala la conclusión de casi 55 años de un exhaustivo programa de conservación del panda gigante en territorio nipón, un esfuerzo que comenzó en la década de los setenta como símbolo de amistad diplomática.
El proceso de traslado se ha coordinado bajo estrictos protocolos de bienestar animal para garantizar que los gemelos lleguen en óptimas condiciones a las instalaciones de conservación en China. Aunque la ausencia de estos icónicos ejemplares deja un vacío en el corazón de los visitantes del zoológico de Ueno, las autoridades destacan el éxito del programa japonés, que durante más de medio siglo contribuyó significativamente a que esta especie fuera reclasificada de «en pêligro» a «vulnêrable» a nivel global.
Con información de: La Razón
Foto: Jiji Press









