A lo largo de miles de años, la filosofía china dejó enseñanzas breves, pero profundas, que siguen vigentes en la vida moderna. Una de las más impactantes es un proverbio ancestral que pone en jaque la idea de que siempre hay que opinar, responder o defenderse.
Todos hemos pasado por un periodo de lucha, donde gritamos, nos defendimos, hablamos de más e incluso peleamos. Pero llega un punto que eso ya no sirve y el silencio se convierte en nuestro mejor aliado. Como seres humanos siempre solemos pelear porque el otro entienda nuestro punto de vista, pero la filosofía china advierte que ese enfoque suele fallar y que lo mejor que podemos hacer en momentos de ira es callar.
Un antiguo proverbio lo resume con una metáfora tan simple como poderosa: «El sabio guarda silencio cuando las palabras no construyen». Donde hoy en día el mundo se deja llevar por la inmediatez, las redes sociales y las discusiones constantes, este proverbio propone lo contrario. Pensar antes de hablar y entender que no todas las situaciones merecen una respuesta.
La psicología actual respalda esta idea a través del concepto de regulación emocional. Responder impulsivamente suele estar ligado al enojo, la ansïedad o la necesidad de validación. En cambio, saber callar demuestra madurez emocional e inteligencia, ya que no reaccionar también es una forma de respuesta.
Esta frase de filosofía china sostiene que es de sabios hablar poco, y de inteligentes mantener la calma. Hasta el necio pasa por sabio e inteligente cuando se calla y guarda silencio. Donde todos opinan y pocos escuchan, vos tenés que ser quien lo cambie todo. No todo conflïcto necesita palabras, no toda provøcación merece respuesta y no toda verdad debe ser dicha de inmediata. A veces, el verdadero poder está en el silencio.
Con información de: La Nación









