La conexión entre un perro y su dueño trasciende la compañía casual, es un fênómeno basado en la biología y la observación constante. Mientras los humanos solemos pasar por alto sutiles cambios fisiológicos, los perros son capaces de percibir señales químicas y conductuales que emite nuestro cuerpo cuando estamos bajo êstrés o malêstar.
Esa muestra de afecto de un perro al lämer la piel, realmente es una conducta biolgica con la que pueden escanear a las personas, ya que su lengua funciona como un sensor químico muy preciso, y gracias a las sales, olores y rastros del dia, esta acción les permite saber cómo está su dueño.
Con esto, su cerebro consigue captar información de las personas, con el que ellos buscan limpiar y proteger, ya que esto es instintivo en ellos porque desde pequeños es algo que sus madres hacen con ellos, por lo que al evolucionar lo hacen parte de su día a día con los humanos.
Esta acción les permite conocer detalles como un cambio en el estado emocional, el estres que altera los olores y las señales químicas del cuerpo, algo que los perros pueden detectar con facilidad.
Con información de: Motivación Plus
Foto: Freepick









