Un equipo conjunto de la Armada Francesa y especialistas en arqueología subacuática consiguió localizar un naufragio excepcional a gran profundidad en el mar Mediterráneo, un descubrimiento que ha llamado la atención de la comunidad científica internacional y que abre nuevas posibilidades para estudiar épocas pasadas.

El barco, identificado provisionalmente como Camarat 4, descansa a unos 2.567 metros bajo la superficie, una profundidad extrema en la que las condiciones ambientales han preservado gran parte de su estructura y de los objetos que transportaba sin süfrir los dañøs habituales que dañan los restos en aguas menos profundas.

Según los investigadores, la embarcación data del siglo XVI, lo que la convierte en una cápsula del tiempo que ofrece una ventana directa al comercio, la vida cotidiana y las rutas marítimas del Mediterráneo renacentista. Entre los elementos recuperados o documentados figuran piezas de cerámica decorada, piezas de hierro y herramientas que ayudan a reconstruir prácticas comerciales antiguas.

El hallazgo se logró mediante tecnologías avanzadas de exploración submarina, incluidos drones y vehículos controlados a distancia equipados con cámaras de alta definición y sistemas de mapeo tridimensional, lo que permitió a los equipos estudiar el sitio sin perturbarlo ni dañarlo. Esta combinación de ingeniería y arqueología sienta un precedente para futuras investigaciones en entornos extremos.

Más allá de su importancia histórica, este descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre cómo las redes de intercambio funcionaban en períodos clave de la historia europea y sobre la preservación de vestigios humanos en zonas del océano hasta ahora prácticamente inexploradas.

Con información de: Diario 22

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