Aprender a hablar bien no siempre es un camino sencillo. Para muchos nïños, hay sonidos que se resisten durante años, generando frustrâción, insëguridad y sesiones interminables de tërapias sin avances claros. Padres, docentes y profesionales lo saben bien: cuando el progreso no llega, el desgąste emocional también aparece.
Pronunciar la «r» requiere un control preciso de la lengua. Para la mayoría de los niñøs, esto ocurre de forma natural, pero muchos süfren de trastörno residual del habla, en el que los errøres del habla persisten después de los ocho años. En un estudio a gran escala, investigadores de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) expertos en Logopedia, probaron un prometedor enfoque terapéutico que incorpora biorretroalimentación, un método que utiliza tecnología para proporcionar retroalimentación visual y mejorar el habla.
Descubrieron que la capacidad de los niñø 3 años para pronunciar el sonido «r» mejoró mucho más rápido que con los métodos tradicionales durante las primeras etapas de la tërapia, lo que demuestra el valor de la biorretroalimentación. Estudios previos insinuaron estos beneficios, pero se vieron limitados por el pequeño tamaño de las muestras. Sus hallazgos se publican en el ‘Journal of Speech, Language, and Hearing Research’.
Descubrieron que, si bien todos los métodos de tratamiento mostraron mejoría, la tasa de cambio en tres sesiones fue 2,4 veces mayor en los niñøs que recibieron biorretroalimentación en comparación con el tratamiento motor. No se observaron diferencias significativas en la mejoría entre los diferentes tipos de biorretroalimentación.
Los logopedas gestionan un número cada vez mayor de casos, y los estudiantes que se atäscan en la «r» crean un verdadero cuello de botella. La biorretroalimentación puede ayudar a resolver estas dificultades del habla de forma más eficiente, reduciendo la frustrâción y liberando recursos para otros niñøs con necesidades de comunicación, concluye McAllister.
Con información de: El Portal de la Salud









