El índice del dólar estadounidense registró en 2025 una caída cercana al 8 %, marcando su peor desempeño anual desde 2017, según reporta Bloomberg. Analistas atribuyen esta debilidad a la combinación de la guerra arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump y los recortes de tasas de interés implementados por la Reserva Federal (Fed) bajo la presión del mandatario.
Expertos destacan que la evolución del dólar en 2026 dependerá en gran medida de la elección del nuevo presidente de la Fed, quien reemplazará a Jerome Powell cuando concluya su mandato en mayo. Señalan que si el sucesor cede a presiones para realizar recortes adicionales de tasas, la moneda estadounidense podría continuar su tendencia a la baja frente a las principales divisas.
El euro se benefició en 2025 de una inflación relativamente controlada en la zona euro y de las expectativas de una próxima ola de gasto en defensa en Europa, impulsando su apreciación frente al dólar. Este fortalecimiento refleja la confianza de los inversores en la estabilidad económica de la región y su capacidad para mantener políticas monetarias equilibradas.
Por su parte, el rublo ruso se convirtió en la divisa de mayor rendimiento entre las principales monedas frente al dólar durante 2025, con una apreciación cercana al 45 % desde enero, la más pronunciada desde al menos 1994. Este desempeño se ha visto favorecido por los altos precios de las materias primas y la recuperación económica interna en Rusia.
Analistas coinciden en que 2026 será un año de volatilidad cambiaria, con fuertes movimientos en monedas vinculadas a políticas monetarias y comerciales internacionales. La combinación de decisiones de la Fed, la evolución de la economía europea y los precios de los commodities jugará un papel clave en la dirección del dólar y de otras divisas principales durante los próximos meses.
Con información de: RT









