En Corea del Sur, ingenieros lograron mover una enorme estructura industrial que pesa más de 13.000 toneladas, marcando uno de los traslados más grandes realizados sobre tierra firme en la historia. La operación requirió planificación, precisión y tecnología de última generación para garantizar la seguridad de la pieza y del terreno por donde se desplazó.

El traslado se realizó utilizando remolques modulares autopropulsados, que permiten distribuir el peso de manera uniforme y maniobrar con exactitud incluso en espacios limitados. Cada módulo del sistema se ajusta de forma independiente para mantener la estabilidad de la construcción durante todo el recorrido.

Para llevar a cabo la operación, los ingenieros realizaron estudios del suelo, simulaciones de carga y análisis de posibles riesgos, asegurando que cada movimiento fuera controlado al milímetro. La coordinación entre el equipo técnico fue clave para evitar cualquier daño a la estructura o al terreno.

Este tipo de transporte permite ensamblar grandes secciones de infraestructura en un lugar seguro y luego trasladarlas a su destino final, reduciendo tiempos de construcción y optimizando la logística de proyectos industriales de gran escala.

La exitosa movilización de esta megaestructura demuestra cómo la ingeniería moderna puede superar desafíos de peso y tamaño excepcionales, abriendo nuevas posibilidades para futuros proyectos alrededor del mundo.

Con información de: Diario UNO

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