El estado Mérida, mundialmente reconocido por sus picos nevados y paisajes de altura, resguarda un tesoro inesperado en sus fronteras: Playa Palmarito, ubicada a orillas del Lago de Maracaibo, esta joya escondida ofrece a los visitantes la oportunidad única de disfrutar de un ambiente tropical sin salir de la región andina.

Con aguas cálidas y arenas suaves, este pequeño pueblo de pescadores se presenta como un refugio de paz ideal para quienes buscan una experiencia distinta, lejos del frío característico de los páramos venezolanos. La experiencia en Palmarito se define por su atmósfera relajada y la calidez de su gente, elementos que lo convierten en el destino predilecto para el disfrute familiar.

Rodeado de una vegetación variada y paisajes montañosos que contrastan con la ribera del lago, el lugar invita a los turistas a deleitarse con la gastronomía local, destacando el tradicional pescado frito frente al agua. La brisa suave y la tranquilidad del entorno crean el escenario perfecto para desconectarse del ritmo cotidiano y sumergirse en la autenticidad de la vida costera merideña.

El mayor atractivo visual de este destino ocurre al final del día, cuando el cielo se tiñe de tonos dorados y anaranjados, ofreciendo atardeceres inolvidables sobre el espejo de agua del lago. Palmarito no es solo un punto de recreación, sino un testimonio de la diversidad geográfica de Venezuela, confirmando que es posible transitar del páramo a la playa en un solo recorrido.
Con información de: Noticias 24 Horas
Foto: Tripadvisor









