En un esfuerzo monumental por proteger su territorio de las inundaciones, Países Bajos ha construido una barrera costera de dimensiones extraordinarias, diseñada para contener al océano y resguardar miles de hectáreas habitadas. Esta infraestructura forma parte del histórico Plan Delta, un sistema de defensa que busca enfrentar los riesgos crecientes del cambio climático y el aumento del nivel del mar.
La obra más imponente de este plan es una barrera de casi 9 kilómetros de largo, equipada con enormes pilares y compuertas que solo se cierran en situaciones de marejadas extremas. Su diseño permite que el agua fluya normalmente en condiciones habituales, preservando al mismo tiempo los ecosistemas marinos de la zona.
La magnitud de la construcción es difícil de imaginar: su peso total supera 700 veces el de la Torre Eiffel, convirtiéndola en una de las defensas costeras más grandes y avanzadas del mundo. Cada compuerta y cada pilar fueron diseñados con tecnología de punta para soportar la fuerza del mar sin comprometer su funcionalidad.
Los pilares de hormigón se elevan decenas de metros sobre el nivel del agua y las compuertas de acero se activan únicamente durante tormentas o marejadas ciclónicas, asegurando que la barrera cumpla su función sin afectar la vida cotidiana de la región.
Esta impresionante obra no solo protege al país de inundaciones, sino que también representa décadas de innovación, planificación y resiliencia. Tras las devastadoras inundaciones de 1953, el Plan Delta se convirtió en un símbolo de cómo la ingeniería puede transformar la seguridad y la vida de millones de personas frente a los desafíos del océano.
Con información de: UNO









