Un hallazgo insólito sorprendió a científicos y amantes de la naturaleza cuando un tiburón foca apareció varado en la playa de Luarca, en el concejo de Valdés, Asturias. Tras una necropsia detallada, investigadores determinaron que el ejemplar no era un tiburón común, sino una hembra adulta en estado de gestación, lo que convierte este suceso en un importante aporte para el estudio de una especie poco conocida.
El tiburón foca, llamado así por marineros debido a su apariencia y modo de desplazamiento, es una criatura adaptada a la vida en las profundidades del océano, capaz de descender a miles de metros bajo la superficie. Este animal es considerado uno de los tiburones con mayor capacidad para soportar las enormes presiones del océano profundo, un hábitat difícil de estudiar para los científicos convencionales.
Un ejemplar excepcional y gestante.
Los resultados de la necropsia confirmaron que el tiburón era una hembra ovovivípara en estado de gestación, con numerosos huevos en desarrollo en su interior. En esta especie, los embriones se desarrollan dentro de la madre hasta que nacen ya formados, método reproductivo que ofrece ventajas evolutivas pero también grandes retos de supervivencia para las crías.
A diferencia de otros tiburones que nadan continuamente, el tiburón foca tiene la capacidad de permanecer inmóvil sobre el fondo marino, gracias a estructuras especiales en su respiración que le permiten sobręvivir en condiciones extręmas de presión y oscuridad. Esta adaptación única lo convierte en un objeto de estudio valioso para entender mejor la biología de especies que habitan en zonas abisales.
El significado del hallazgo para la ciencia marina
Aunque el animal no presentaba señales claras de captura o heridas visibles, los investigadores señalan que las condiciones de su müęrtë aún están siendo estudiadas. Se barajan hipótesis que van desde causas naturales hasta posibles efectos indirectos de la presencia de plásticos y microplásticos en el océano, que pueden afectâr a organismos marinos en todos los niveles del ecosistema.
El descubrimiento de este tiburón foca gestante en una zona costera donde rara vez se observan ejemplares de este tipo destaca la fragilidad y el misterio de los ambientes profundos del océano. Al mismo tiempo, subraya la importancia de continuar investigando las especies que habitan lejos de la vista humana, pero que desempeñan un papel esencial en la salud de los ecosistemas marinos globales.
Con información de: National Geographic









