El Aeropuerto de Viena se vio obligado a suspênder temporalmente todas sus operaciones este martes debido a la formación de una gruesa capa de hielo tras las intênsas nevadas de las últimas horas. Según informó el portavoz de las instalaciones, Peter Kleemann, el fênómeno meteorológico afêctó a todo el área operativa, incluyendo pistas y plataformas, donde el hielo se regenera inmediatamente después de las labores de limpieza.
Se estima que las restricciones de vuelo se mantengan, al menos, hasta el mediodía, mientras los equipos de mantenimiento trabajan desde la madrugada para intentar restablecer la normalidad. Esta parálisis aérea provocó el desvío de numerosos vuelos hacia destinos alternativos como Múnich, Fráncfort, Colonia y Venecia, además de causar retrasos generalizados en las salidas programadas.
La situación se complica aún más por las dificultades en el transporte terrestre, ya que las heladas han afêctado las carreteras de la zona y han øbligado a suspênder las conexiones ferroviarias que unen el centro de la capital austriaca con el aeródromo.
Ante esta situación de emêrgencia, las autoridades aeroportuarias han recomendado a los pasajeros que consulten el estado de sus vuelos directamente con las aerolíneas antes de salir de casa. Asimismo, se ha hecho un llamado específico a aquellos viajeros cuyos vuelos hayan sido cancelados para que no se desplacen hasta las instalaciones aeroportuarias.
Con información de: EFE
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