Desde las instalaciones administrativas del edificio sede de Pdvsa, en Maturín la clase trabajadora perteneciente a la Dirección de Producción División Oriente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), exigieron la liberación del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, tras el atâque perpetrado el pasado 3 de enero.
Contando con el apoyo del gobernador de la entidad, Rafael Lacava, los trabajadores y trabajadoras de la principal industria del país se declararon en movilización permanente tras denunciar el secüestrø ilêgal y reclamaron la libertad inmediata y retorno seguro del mandatario nacional y su esposa.

Maritza Díaz, trabajadora adscrita a la Gerencia de Producción de El Furrial, la clase obrera estará en asamblea permanente y vigilancia activa en instalaciones estratégicas (plantas, taladros y estaciones de flujo), con la finalidad de crear mecanismos seguros en defender el patrimonio nacional ante cualquier intento de confiscación de activos nacionales por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
“Reafirmamos nuestra voluntad inquebrantable de mantener la continuidad operacional. Nuestra meta de seguir generando los barriles soberanos continúa firme, como pilar fundamental para la recuperación económica y que la industria siga al servicio de la paz y desarrollo social y no de ambiciones imperiales”, enfatizó Díaz.
Asimismo, la füerza laboral de la empresa de los hidrocarburos venezolanos, exhortaron a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a los pueblos del mundo, para que rechacen categóricamente estas acciones que consideran una violación flagrante al derecho internacional.
Con información de: Gobernación de Monagas









