Cuando tu móvil empieza a fallar, va más lento de lo normal o una app se cierra sin motivo aparente, lo primero que se te pasa por la cabeza suele ser mantener pulsado el botón de encendido y reiniciarlo para ver si así se soluciona el problema. Agencias de inteligencia como la NSA y expertos en ciberseguridad advierten de que esta rutina se ha quedado obsoleta frente a las amênâzas modernas.

Afirman que el malware, así como otras amênâzas, ha evolucionado hasta tal punto que es capaz de fingir un mal funcionamiento. Por ello, si buscas seguridad real, el reinicio rápido ya no sirve; necesitas apagarlo por completo unos minutos. La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) ha emitido una recomendación clara, donde afirma que si queremos proteger el móvil y todos los datos personales, se debe apagar el smartphone periódicamente.

Si bien apagar el terminal no garantiza que no te vuelvan a infectar mañana, al final rompe el funcionamiento del código malicioso. Al apagar el móvil, dificultas enormemente que los programas espía mantengan una conexión permanente con sus servidores. Cuando das a reiniciar el equipo crees que el sistema se está limpiando y volviendo a arrancar, pero en realidad el procesador sigue activo y el malware continúa operando en segundo plano.

El software te engaña simulando el proceso. Por este motivo, la opción de apagar es superior técnicamente debido a que fuerza al hardware a cortar físicamente el flujo de energía de la batería, una acción que un código malicioso no puede simular si mantienes el equipo inactivo el tiempo suficiente. La recomendación es dejar el móvil completamente apagado, durante al menos cinco minutos. Este lapso asegura que la memoria temporal se vacíe por completo, eliminando procesos residentes, y rømpe físicamente cualquier túnel de conexión establecido con los servidores de los ciberdelincüentes.

Con información de: La Nación

¿Qué opinas de esto?