Los días en que los microondas eran considerados un elemento indispensable en cada hogar parecen estar llegando a su fin. Aunque durante décadas fue el «salvavidas» para recalentar comida de forma veloz, este electrodoméstico hoy enfrenta duras críticas por la notable pérdida de sabor y textura que provoca en los alimentos.

El abândono de los microondas ya es una realidad palpable en muchos hogares modernos. Según tendencias proyectadas para 2026, el enfoque de los consümidores se ha desplazado hacia el disfrute, la calidad y la alimentación saludable. Esto ha impulsado el regreso de técnicas tradicionales, como el uso de la sartén o la cacerola, que permiten un control preciso de la temperatura.

Referencia: RRSS

Calentar a fuëgo lento con un chorrito de agua, caldo o aceite no solo conserva el sabor original, sino que permite que platos de pasta y vegetales mantengan una textura casi idéntica a cuando estaban recién hechos. Por otro lado, el horno convencional aparece como una alternativa infalible: al calentar uniformemente a bajas temperaturas (entre 80 y 120 grados), las carnes y guisos conservan su jugosidad sin resecarse.

Referencia: RRSS

Los hornos combinados, las freidoras de aire y las multicocinas están ganando terreno porque calientan con mayor suavidad. Las vaporeras, por ejemplo, se han consolidado como la mejor opción para guarniciones de arroz, papas o verduras, ya que cocinan suavemente y protegen los nutrientes esenciales. Además, estos métodos modernos ofrecen una flexibilidad que el microondas no tiene: permiten calentar grandes cantidades de comida simultáneamente y añadir especias o líquidos durante el proceso para personalizar el gusto de cada plato.

Con información de: El Tiempo

¿Qué opinas de esto?