La búsqueda de soluciones para la caída del cabello ha impulsado la aparición de diversos tratamientos en el ámbito de la dermatología estética. En los últimos años, el microneedling capilar ha ganado visibilidad como una opción no quirúrgica que promete mejorar la densidad y la calidad del pelo. Esta técnica, que utiliza micrøagująs para estimular la regeneración en el cuero cabelludo, ha despertado el interés de pacientes y especialistas en casos de alopecïa androgenética.
Expertos consultados por GQ analizan en detalle cómo funciona el microneedling capilar, cuáles son sus beneficios y qué limitaciones presenta este procedimiento. Según dermatólogos consultados por GQ, aunque este procedimiento no constituye una solución definitiva para la calvicie, se presenta como opción complementaria respaldada por experiencias clínicas y estudios recientes, especialmente en casos de alopecïa androgenética.
El procedimiento emplea pequeñas agüjas quirúrgicas que crean microcanales en el cuero cabelludo. Esto estimula la respuesta natural de cicatrización y favorece la producción de colágeno en la zona tratada. Como explicó James Kilgour, dermatólogo en Sacramento, esta acción potencia la liberación de factores de crecimiento y aumenta el flujo sânguíneo, lo que favorece la activación de las células madre alrededor del folículo piloso.
Expertos coinciden en que el microneedling no representa una solución milagrosa ni resuelve el origen genético de la calvicie. “Puede ayudar a ralentizar la caída del cabello, pero no es un cambio permanente que detenga el proceso genético subyacente”, advirtió Kilgour. Su función principal es retardar la progresión de la caída, más que ofrecer una solución definitiva.
Con información de: La Nación









