Este martes, el mundo del automovilismo vivió una jornada histórica con la presentación oficial del Audi Revolut R26, un modelo que marca el desembarco definitivo de la marca alemana en la Fórmula 1. El proyecto simboliza la unión de la ingeniería desarrollada en Neuburg y Hinwil, dando inicio a una etapa clave para Audi dentro del máximo nivel del deporte motor.

La alineación de pilotos estará encabezada por la experiencia y precisión de Nico Hülkenberg, junto al talento emergente del joven brasileño Gabriel Bortoleto. Ambos tendrán la responsabilidad de conducir el primer monoplaza de los cuatro aros en la parrilla de la Fórmula 1, un hecho que los inscribe directamente en los libros de historia de la categoría.

Tras la adquisición de Sauber, la escudería alemana deja claro su ambicioso objetivo: conquistar títulos antes de 2030. Para ello, Audi apuesta por un monoplaza que combina los tonos titanio y rojo lava, un diseño que rinde homenaje a su legado en la competición mientras proyecta una visión clara hacia el futuro.

El director del equipo, Mattia Binotto, explicó que el nuevo ciclo reglamentario fue determinante para tomar la decisión. “El reglamento de 2026 creó el momento ideal para entrar en la Fórmula 1”, afirmó, en referencia a la profunda reforma técnica que promete transformar la categoría y abrir oportunidades para nuevos protagonistas.

Como primer paso en pista, Hülkenberg y Bortoleto debutarán la próxima semana en una serie de ensayos a puerta cerrada en Cataluña, España, donde el Audi Revolut R26 comenzará su fase inicial de pruebas, dando forma a un proyecto que aspira a marcar un antes y un después en la historia reciente de la Fórmula 1.

Con información de: Líder

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