Las autoridades chinas han vuelto a poner el foco en la seguridad del sistema ferroviario de alta velocidad, uno de los más extensos y ambiciøsos del mundo, con el anuncio de nuevas previsiones y protocolos destinados a evitar tragędias como la ocurrida en Wenzhou. El recuerdo de aquel åccidëntë sigue marcando las decisiones estratégicas en materia de transporte.

Entre las principales medidas previstas destaca el fortalecimiento de los sistemas de señalización y control automático, con tecnología más avanzada para detectar fâllos en tiempo real y responder de forma inmediata ante cualquier anomalía en la circulación de los trenes. El objetivo es reducir al mínimo el margen de errør humano y técnico.

Asimismo, se contempla un incremento en las inspecciones periódicas tanto de los convoyes como de la infraestructura, incluyendo vías, viaductos y centros de control. Estas revisiones buscan garantizar que el crecimiento de la red ferroviaria vaya acompañado de estándares de seguridad más estrictos y no solo de velocidad y eficiencia.

Otro de los puntos clave es la formación y supervisión del personal operativo. China prevé reforzar los programas de capacitación para conductores, técnicos y responsables de control, así como establecer protocolos más claros para la gestión de emergencïas y situaciones imprevistas durante los trayectos.

Con estas previsiones, el Gobierno chino intenta proyectar un mensaje de confianza y responsabilidad, asegurando que la expansión de su red de alta velocidad continuará, pero bajo una premisa clara: priorizar la seguridad de los pasajeros y evitar que los errøres del pasado vuelvan a repetirse en uno de los símbolos más visibles de su desarrollo tecnológico.

Con información de: El Periódico

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