Javier Bardem, uno de los actores españoles más reconocidos a nivel internacional, volvió a llamar la atención con una frase que resume su admiración por los grandes maestros de la actuación: “No creo en Dios, creo en Al Pacino”. Con esta declaración, el actor no solo muestra su sentido del humor, sino también la profunda influencia que el icónico intérprete estadounidense ha tenido en su carrera.
Bardem ha explicado en varias entrevistas que, aunque no se considera una persona religiosa, encuentra en Al Pacino un referente de disciplina, pasión y compromiso con la actuación. Para él, el veterano de clásicos como El Padrino y Esencia de mujer representa un estándar de excelencia que trasciende generaciones y fronteras. “Al Pacino es un modelo a seguir, un guía en lo que significa vivir la actuación con intensidad y verdad”, ha comentado Bardem.
El español, que ha conquistado Hollywood con títulos como No Country for Old Men, Biutiful y Skyfall, reconoce que figuras como Pacino han moldeado su visión del oficio. La frase que pronunció ha sido interpretada por muchos como una especie de declaración de amor artístico: un reconocimiento a la grandeza de un colega que ha dejado huella en la historia del cine.
Más allá del humor de su comentario, Bardem enfatiza que su aproximación a la actuación se basa en la autenticidad emocional. Inspirarse en actores veteranos no significa imitar, sino aprender de su entrega y técnica. Para Bardem, cada interpretación debe transmitir verdad, y es ese compromiso el que lo conecta con los grandes nombres de Hollywood que admira.
Con información de: Esquire









