Ante una Plaza de San Pedro conmovida y con la presencia de más de 20,000 fieles, el pontífice dedicó su alocución del Ángelus de este domingo a la crïsis humänitaria en Ucrania, el compromiso de los jóvenes con la no viølencia y la lücha cöntra el estigma de la lępra.
Tras el rezo mariano, el Santo Padre manifestó su profunda preocupación por los incesantes atäquęs en territorio ucraniano. El Papa hizo especial énfasis en la vülnerabilidad de las poblaciones civiles que, debido a la destrücción de infraestructuras, se enfrëntan a las temperaturas extremas del invierno sin los servicios básicos.
En el marco de la Caravana de la Paz, el Pontífice saludó a los más de 4,000 integrantes de la Acción Católica de Roma (ACR). Bajo el lema «Tierra en paz», el Papa exhortó a los niñøs y jóvenes a convertirse en «agentes de paz» en sus entornos cotidianos:
* Ámbitos: Hogar, escuela y centros deportivos.
* Mandato: El rechazø absoluto a cualquier forma de viølëncia.
Al coincidir con el tercer domingo del Tiempo Ordinario, se celebró la jornada instituida por el propio Francisco hace siete años. El Santo Padre agradeció a las comunidades que promueven el conocimiento de las Sagradas Escrituras, señalando que la Biblia debe ser el eje central de la liturgia y de la vida cristiana.
En el marco del Día Mundial de los Enfërmos de Leprą, el Papa recordó que, aunque la enfermëdad es curable, el «vįrüs» de la marginación persiste.
Hizo un llamado a la comunidad internacional para:
* Concientizar sobre la enfërmedąd.
* Elimïnar la discrïminãción y el estigma social.
* Garantizar la inclusión médica y social de los afectädos.
Cierre de la Semana de Oración por la Unidad
Para finalizar la jornada, el Pontífice invitó a los fieles a unirse —física o virtualmente— a las vísperas en la Basílica de San Pablo Extramuros, donde se celebrará la conclusión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos junto a líderes de otras confesiones.
Con información de: Globovisión









