En un movimiento que redefine la gobernanza tecnológica global, la República de Corea ha puesto en marcha oficialmente la Ley Básica sobre el Desarrollo de la Inteligencia Artificial, convirtiéndose en la primera nación en implementar un marco jurídico integral para supervisar esta tecnología. La normativa, que entró en vigor el pasado jueves 22 de enero, busca equilibrar el fomento de la innovación con la protección rigurosa frente a riësgos como la desinformación y los deepfakes.
El eje central de esta ley es la lucha contra el contenido sintético malintencionado. Bajo el nuevo marco jurídico, todas las empresas tecnológicas que operen en suelo surcoreano están obligadas a implementar marcas de agua visibles o audibles en cualquier contenido (voz, imagen o video) generado mediante IA.
La ley introduce el concepto de «IA de alto impacto», clasificando sistemas que afectan derechos fundamentales o seguridad pública —como diagnóstïcos médicos, procesos de contratación y servicios financieros— bajo protocolos de seguridad estrïctos.
Las empresas responsables de estos sistemas deben:
* Informar explícitamente a los usuarios sobre el uso de IA.
* Garantizar la supervisión humana en procesos críticos.
* Someterse a auditorías técnicas periódicas.
La normativa no distingue entre fronteras, gigantes internacionales como OpenAI, Google y Meta deberán designar representantes locales en Corea del Sur si superan ciertos umbrales de ingresos y usuarios diarios. Además, los sectores del entretenimiento y la atención al cliente (incluyendo videojuegos y chatbots) deberán etiquetar sus productos con avisos claros como «Conversación a través de IA generativa».
Consciente de la complejidad técnica, el Gobierno ha establecido un periodo de transición de un año para que las empresas ajusten sus sistemas. Una vez finalizado este plazo, el incumplimiento de las normativas de etiquetado o la falta de representación legal podría acarrear multas de hasta 30 millones de wones (aproximadamente 20.400 dólares).
Con esta legislación, Corea del Sur se adelanta a la Unión Europea —cuya ley de IA se implementará plenamente en 2027— y se posiciona como el laboratorio principal para la convivencia ética entre la humanidad y la inteligencia artificial.
Con información de: Venezuela News









