En una noche que estuvo cargada de nostalgia y respeto, el United Center se vistió de gala para rendir un último tributo a uno de sus hijos más queridos: Derrick Rose. La organización de los Chicago Bulls celebró la ceremonia oficial de retirada del icónico número «1», el dorsal que Rose defendió con una explosividad y talento que lo llevaron a convertirse en el MVP más joven de la historia de la NBA.
El momento más conmovedor de la velada ocurrió durante los instantes previos al evento, cuando Rose saltó al tabloncillo no solo como una estrella del baloncesto, sino como un padre orgulloso. Acompañado de sus hijos, el exjugador compartió una sesión de lanzamientos al aro muy especial, transmitiendo su amor por el deporte a la siguiente generación.
Las cámaras captaron la complicidad y las sonrisas de la familia Rose sobre el parqué de Chicago, un escenario donde su padre hizo historia y donde hoy, sus hijos pudieron sentir el peso y la calidez de su impacto en la comunidad. Esta ceremonia marca el cierre de un capítulo dorado para el baloncesto de Chicago y para la carrera de un atleta que superó innumerables desafíos físicos para mantenerse en la élite.
Con información de: ESPN
Foto: NBA









