Australia atraviesa una crisïs climática alärmante con una ola de calor sin precedentes que ha llevado los termómetros a niveles críticøs. En diversas regiones del país, los registros térmicos han rozado los 50 °C, una cifra que sitúa a la nación en un escenario de vulnerabilidad extrema.

Este fênómeno meteorológico no solo dêsafía los récords históricos, sino que sømete a la población y a los ecosistemas locales a una prêsión térmica difícil de gestionar. Ante la persistencia de estas temperaturas soføcantes, las autoridades han emitido alêrtas estrictas para prevenir una cätástrøfe mayor.

La principal preocupación radica en la amênaza inminente de incêndios forestales, los cuales podrían salirse de control rápidamente debido a la sequedad del terreno y los fuêrtes vientos. Los servicios de emêrgencia se encuentran en estado de vigilancia permanente, instando a los ciudadanos a extremar las precauciones y seguir los protocolos de evacuación en las zonas de mayor riêsgo.

El gobierno australiano reforzó los recursos de êxtinción y los centros de atención ciudadana para mitigar los efectos de este calor soøcante. Mientras se espera que las condiciones mejoren en los próximos días, se hizo un llamado a la responsabilidad civil para evitar cualquier actividad que pueda dar origen a un foco ígneo.

Con información de: DW
Foto: AP

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