Tras el reciente paso de una tormenta invernal por la capital estadounidense, los pandas gigantes del Zoológico Nacional de Washington se convirtieron en los protagonistas de una escena cargada de ternura y asombro. Bao Li y Qing Bao, los nuevos embajadores de su especie en la ciudad, aprovecharon el descenso de las temperaturas para disfrutar plenamente de un paisaje transformado por el hielo. El hábitat exterior de los plantígrados quedó cubierto por una densa capa blanca, ofreciéndoles un entorno ideal para su esparcimiento.
Durante el cierre temporal del recinto debido a las condiciones climáticas, los pandas se dedicaron a explorar con curiosidad cada rincón de su espacio. Lejos de buscar refugio, ambos ejemplares mostraron una gran vitalidad, revolcándose y jugando entre la nieve acumulada. Esta actividad no solo resalta la adaptación natural de los pandas gigantes a los climas fríos, sino que también brindó imágenes únicas de su comportamiento en un entorno que emula los bosques montañosos de su China natal.
El comportamiento de Bao Li y Qing Bao ha generado una gran expectación entre los cuidadores y el público que sigue de cerca su aclimatación. Este tipo de interacciones con elementos naturales como la nieve es fundamental para su bienestar físico y mental, fomentando su instinto de exploración. Con esta aparición estelar bajo la tormenta, los pandas reafirman su lugar como el mayor atractivo del Zoológico Nacional, llevando un mensaje de alegría a la comunidad tras el fuerte temporal invernal.
Con información de: La Razón
Foto: @smithsonianzoo









