El casco histórico de Barcelona experimenta una transformación estética y estructural a través del Plan Barcelona Mi Ciudad, el cual ha entrado en una fase clave de pintura y embellecimiento en las calles Freites, Maturín y Ricaurte.

La alcaldesa del municipio Simón Bolívar, Sugey Herrera, realizó un recorrido de inspección para constatar el progreso de estas arterias viales que, sumadas a la calle Carabobo, ya muestran una imagen pintoresca y alegre que busca rescatar la identidad y la idiosincrasia del ciudadano barcelonés.

Esta intêrvención no se limita a la estética, sino que contempla la rêhabilitación integral de un total de 13 calles en la jurisdicción. Los trabajos técnicos ejêcutados hasta la fecha incluyen la construcción de tapas de desagüe, la reparación de sobrepisos en aceras y la instalación de nuevas luminarias para garantizar la seguridad.

Además, se ha priorizado la inclusión social mediante la construcción de rampas de acceso diseñadas específicamente para personas con movilidad reducida. Con la actual intêrvención de las fachadas, el Plan Barcelona Mi Ciudad se encamina a entregar próximamente un centro histórico totalmente renovado que servirá como modelo de gestión urbana.
Con información de: Alcaldía de Barcelona
Foto: @alcaldiabna









